¿Qué es la Amaxofobia?

Te ayudamos a vencer la Amaxofobia

¿Qué es la Amaxofobia?

El término Amaxofobia hace referencia a la fobia o miedo irracional a conducir un vehículo que suele deberse a diversos factores como, por ejemplo, inseguridad, estrés, crisis de ansiedad o experiencias traumáticas, tanto propias como de allegados.

Puede presentarse en distintos grados, hasta el extremo de afectar la vida social de la persona que lo padece; por ejemplo, evitando salir si no existen alternativas de transporte o incluso dejando de conducir definitivamente como única solución a su miedo y ansiedad.

¿A quién puede afectar?

Aunque se trata de un trastorno que puede afectar a cualquier persona, suele ser más frecuente en mujeres que en hombres. La edad media de su aparición también varia en función del género, 30-34 años en mujeres y 37 en hombres. No obstante, aunque estos datos reflejan el perfil más frecuente, la fobia puede presentarse en distintas fases y circunstancias de la vida del conductor.

Conductores noveles

Suele ser bastante normal que todos los conductores, sobre todo al principio, experimenten estrés y ansiedad al enfrentarse al tráfico en solitario. Una minoría no son capaces de soportarlo y paulatinamente van abandonando el hábito de conducir. Sin embargo esto que aparentemente puede ser una solución, lejos de serlo se convierte con el tiempo en una frustración debido a la incompetencia que siente el individuo por no haber logrado conducir.

Conductores habituales

En estos casos el transtorno suele presentarse tras más de cinco años de experiencia cuando, principalmente al circular por autopistas y autovías, comienzan a sufrir episodios de ansiedad, la mayoria de las veces sin presentar antecedentes. Normalmente, en estos casos las crisis coinciden con periodos de estrés laboral o personal.

Conductores que han sufrido un accidente

La Amaxofobia es un problema vinculado a lo que conocemos como Trastorno por Estrés Postraumático (TEP), ampliamente relacionado con accidentes de tráfico. En estos casos, volver a encontrarse en una situación similar, reaviva la ansiedad sufrida de forma tan inmediata, que inconscientemente se estimula la aparición de una nueva crisis.

Esto supone un estado de agitación e inquietud permanente, que puede impedir la acción de conducir convirtiéndola en una verdadera pesadilla para quien la padece. Aunque en determinados casos puede no ser incapacitante, esta demostrado que complica la conducción incrementando la siniestralidad.

¿Cómo superarla?

Entre los tratamientos que han demostrado ser más efectivos destaca la técnica empleada por la psicología cognitivo-conductual. Desde esta perspectiva se ha de plantear un tratamiento establecido en las fases de:

  • Toma de conciencia, para conocer como se ha instaurado en nuestra conducta y como se mantiene.
  • Técnicas de afrontamiento: Técnicas de relajación y control del pensamiento catastrofista para potenciar la confianza y la autoestima.
  • Exposición: Acercamiento progresivo a los estímulos fóbicos presentes en la conducción en un contexto de circulación muy controlado y sencillo para ir introduciendo complejidad a medida que la persona va ganando seguridad y confianza en sí misma.

Abordar el tratamiento de este trastorno, implica modificar las ideas y pensamientos erróneos que sobre el tráfico y sobre sí mismo posea el afectado, y descondicionar la respuesta de huida ante las diversas situaciones de tráfico.

Tratamiento

Tratamiento de la Amaxofobia

La mayoría de los enfoques en la solución de esta fobia se basan en los principios de la psicología cognitivo conductual. El principal concepto en el tratamiento se fundamenta en que el miedo a la conducción es el resultado de un proceso en el que el individuo comprende el tráfico como una amenaza, percibe al resto de conductores cómo un peligro y siente una creciente incapacidad para afrontar el desafío de conducir.

En la aprensión a conducir, sortear el origen de la aversión evitándolo produce una sensación de alivio de la ansiedad, que se mantiene por refuerzo negativo. Esta respuesta llega a ser tan omnipotente que se experimenta cómo la única factible para la resolución del problema.

Por esta razón la Amaxofobia precisa de distintas fases en su tratamiento:

  • Primero es preciso modificar los conceptos de amenaza sobre el tráfico y los demás conductores.
  • En una segunda fase se hace necesario cambiar la percepción que el individuo tiene de su propia competencia para efectuar la tarea.
  • Por último, hay que obviar la respuesta de escape eliminándola por completo en situaciones de circulación.

Para ello es preciso de entrada, averiguar el pensamiento y expectativas de la persona frente al tráfico y su habilidad para superar los peligros que representa. Este punto es esencial para la corrección de los razonamientos que ocasionan la ansiedad y que sin duda dificultarán el tratamiento por exposición.

El tratamiento por exposición

La exposición del sujeto a situaciones de tráfico cotidianas se lleva a cabo en varias etapas que propician una exposición gradual, que le permita una mejor asimilación de manera controlada y, en la medida de lo posible, autónoma. En las distintas fases del tratamiento el individuo circulará en un ambiente controlado en un vehículo de autoescuela, que permitirá iniciar la exposición al tráfico con seguridad, habituando de nuevo al conductor a las situaciones que teme. En una siguiente fase, cuando se haya conseguido reducir la ansiedad, mejorar las habilidades de conducción y aportar seguridad, confianza y autoestima al conductor, este circulará en su propio vehículo acompañado en todo momento del formador o terapeuta. Para de este modo, en una tercera etapa, conseguir circular de forma autónoma mientras sigue el vehículo del profesor.

¿Eres amaxofobico?

Si crees que sufres este problema, podemos ofrecerte una primera aproximación a su posible solución en función de tus respuestas al siguiente cuestionario. Contesta sin meditar tu respuesta, hazlo en función a lo que te sientas identificado en las distintas preguntas.


1. - Cuando sé que tengo que conducir me pongo nervioso y pienso constantemente en ello.


2. - Cuando estoy circulando, siempre estoy intranquilo.


3. - Cuando conduzco siempre pienso que puedo tener un accidente con cualquiera que circule cerca de mi.


4. - Me preocupa ir demasiado lento y molestar a los que van detrás.


5. - Pienso que los demás creen que soy un torpe cuando me ven conducir.


6. - Siento molestias en espalda, piernas y brazos cuando termino de conducir.


7. - Me sudan las manos frecuentemente cuando conduzco.


8. - Procuro ocultar mi temor con excusas.


9. - Creo que los demás no entenderán mi miedo y pensarán que soy un pusilánime.


10. - Me asusta la velocidad, ir a más de 80 me produce pánico.


Documentación

Documentación sobre la Amaxofobia